-En 6 meses voy a regresar. Espera a juntar dinero suficiente para hacer una boda en grande, y me regreso.-Gustavo le dijo a Herlinda y subió al autobús rumbo a la capital. Ella le abrazó llorando, decidida a ser paciente.
Él prometió que le llamaría frecuentemente, pero como en casa de Herlinda no hay teléfono, lo haría a casa de su vecina.
Pasaron 4 días cuando Herlinda fue a casa de su vecina Hortencia, y poniendo en evidencia su impaciencia.
-¿No ha llamado?
-Tranquila, muchacha, apenas han pasado 4 días. -
-Pues sí, pero ni siquiera sé sí llegó bien.-
-No seas negativa. Cómete estos tamalitos.-

Pasó una semana más, y por fin Herlinda pudo escuchar la voz de su novio.

-¿Por qué no me habías llamado en todos estos días?-Le preguntó ella casi llorando.
-Porque no había conseguido trabajo. Y no quería preocuparte si me preguntabas cómo me estaba yendo.-

Desde esa vez, Gustavo le llamaba cada 3 días, y siempre en cuanto eran las 7 en punto de la tarde.
Se cumplieron 2 meses de su partida y Herlinda comenzó a notar algo raro; él ya no marcaba frecuentemente, y cuando lo hacía, su llamada era breve. Ella sufría, pero a la vez, le animaba la esperanza de pensar en que quedaban menos meses para su regreso. Contaba los días impacientemente para verle llegar. La situación empeoró; cuando ellos hablaban, siempre terminaban discutiendo. Ella le hacía preguntas compulsivamente sobre su falta de interés por el noviazgo, y él le respondía: "Ya vas a empezar".

-¿Acaso estás enamorado de otra?-
-¡Ya me tienes harto de tus celos!-
-No son celos. Tú estás distante de mí.-Le dijo ella con la voz quebrada.
-Mira, ya no te llamaré más. Trabajo bastante, y cuando te hablo es para discutir, para amargarme la existencia. En 3 meses que regrese, volvemos a tener comunicación.

Colgó cruelmente, y ella no pudo dejar de llorar. Hortencia le miró, y le abrazó.

-No te compliques la vida, muchacha. Ya encontrarás quien te quiera.-
-Yo le quiero a él.-
-Pues sí, pero mira cómo está siendo contigo. Seguro tiene otra novia.-

Eso hizo sentir peor a Herlinda. Pese al dolor que sentía en ese momento, tenía la esperanza de que él le llamaría pronto. No fue así; pasaron 8 días, y cada vez la iba perdiendo más.

-¿Crees que me vuelva a llamar?-
-Y yo qué voy a saber, Herlinda. Sólo él lo sabe y Dios.- Eso le dijo su tía.
-¿Qué puedo hacer? ¿Voy a buscarle?-
-¿Hasta la ciudad? ¡Estás loca! Mejor hay que apurarnos a terminar estos elotes para ir a venderlos pronto a la plaza.-

La mirada de Herlinda demostraba que sufría. Por más que intentara ocultarlo, se le notaba la nostalgia.
Estaba preparando para poner el puesto de elotes en la plaza, cuando un imprudente llegó.

-¿Es cierto que ya no eres novia de Gustavo?-
-¿Quién te dijo eso?-
-¿Ya no es tu novio él?-
-¿Por qué quieres saber?-
-¡Qué carácter! Cásate.-

Herlinda se preguntaba cómo sería la vida de Gustavo. Si tenía una nueva novia, si había olvidado sus planes de boda. Si regresaría al cumplirse 6 meses de su partida.

-¿Crees que me ame?- Le preguntó a su amiga. No había día en que no le hablara sobre él.

-Yo pienso que sí te ama. Va a regresar, no te preocupes.-Ella le animaba a Herlinda.

Es que, Herlinda esperaba escuchar lo que ella necesitaba para sentirse mejor. Como si las personas pudieran decirle la realidad, lo que en verdad ocurría por la mente de Gustavo. Pedía consejos, hacía preguntas, y cada persona le daba su opinión. Al final, lograba quedar más confundida.

Se cumplieron 6 meses de la partida de Gustavo. Herlinda con la fuerte esperanza de que en cualquier momento llegaría, comenzó a sentirse feliz. A veces se iba por las tardes a la parada de los autobuses, a esperar a Gustavo. Bajaba gente, pero él no, y ella seguía con su esperanza.

-Hoy no llegó. Mañana será.-

15 días después:

Gustavo le dijo al irse, que regresaría en 6 meses, pero ya habían pasado 15 días más, y no daba señales de regreso. Herlinda se sentía preocupada, pues ni siquiera le había llamado. Y ellos ya habían hecho planes de boda.
Cuando le preguntaba a los padres de él, ellos decían no saber lo que ocurría. Pero en realidad, le ocultaban la verdad. Sólo le decían que no se preocupara, que él estaba bien.
Para ella no era suficiente eso, pues quería, necesitaba que regresara.

Se cumplieron 8 meses de que Gustavo se fue, pero no había dado señal de regreso. Había gente que le decía a Herlinda, que no perdiera las esperanzas. Otra gente le decía, que se diera por vencida, que dejara de hacerse ilusiones y comenzara a superar eso. Ella no podía lograrlo, porque se había aferrado a verle llegar.
La navidad se estaba acercando, y una tía de la ciudad, llegó a visitarle.
Herlinda le contó lo qué le afligía. Y ella, le sugirió que se fuera a vivir con ella, que necesitaba una sirvienta de confianza, y que podía estudiar allá.

Se fue con ella. Los meses pasaban, y Herlinda se esforzaba por terminar la preparatoria. Conoció a un buen hombre en la escuela, un profesor de informática, llamado Adal,  que comenzó a intentar conquistarle.

-Está un circo muy bueno cerca de aquí. ¿Vamos?-Le sugirió él.

Ella aceptó.

Así comenzó el romance. Ellos se hicieron novios. Pero un día, después de casi un año de estar en la ciudad, la llamada de su vecina Hortencia le perturbó.

-Gustavo regresó.-Le dijo la vecina con entusiasmo.
-¿Qué?-No podía creer lo que estaba escuchando..
-Sí, y además, preguntó por ti. Quiere ir a buscarte.-

Herlinda sintió una extraña emoción. Le agradó escuchar eso.

-¿Cuándo llegó?-Herlinda preguntó entusiasmada.
-Hace dos días. ¿Qué le digo de tu parte? ¿Me dirás tu dirección?-
-Es que...-
-¿Es que... qué?-
-No sé si sepa que yo tengo novio ya.-
-Sabemos todo de ti, muchacha.-
-¿Lo sabe Gustavo?-
-Hasta crees que alguien en el pueblo no le iba a decir. Con los chismosos que son.-
-¿Qué dijo?-
-Dijo que va a luchar por ti.-
-Ha enloquecido. Él no regresó.-Herlinda estuvo a punto de comenzar a llorar.
-Pienso que ustedes dos tienen mucho de que hablar.-
-¿Usted cree?-
-Pues es mi punto de vista.-

Herlinda le dio la dirección a Hortencia. 3 días después, Gustavo fue a verle.

Una mañana tocaban la puerta de la casa de la tía de Herlinda, y al abrirle, allí estaba él, parado junto a la puerta, con un ramo de rosas.

Al mirarse los dos, se abrazaron y comenzaron a llorar.

-¿Por qué no regresaste? ¿Por qué ni siquiera llamaste?- Ella llorando le preguntó.
-Tenemos mucho de que hablar. ¿Vamos a desayunar?-

Los dos fueron a un restaurante.

Ella pidió lo más barato que miró en la carta, y él, sólo un jugo de naranja.

-¿Ahora sí vas a decirme qué fue lo que te ocurrió? ¿Por qué dejaste de llamarme?-Le preguntó ella con tristeza e incertidumbre.

-A veces las cosas no son como uno las espera. Pero no hablemos de ese tema. Realmente me lastima. Mejor empecemos de nuevo.-Él le sugirió con lágrimas en los ojos.

-¿Así de sencillo? ¿Cómo justificas que no me hayas hecho una llamada en tantos meses?-

-Mira, no quiero hablar del tema. Sólo quiero que sepas que te amo. Veo que no podrás perdonarme, así que, me voy.-Usó el chantaje para convencerle, y se paró haciendo como que se marchaba.

-No. No te vayas. Siéntate.-Le dijo Herlinda.

-¿Seguirás haciéndome reproches?-

-No. Pero, es que, realmente me parece difícil hacer como que no ha ocurrido nada. Fueron tantos meses. Dime, sé honesto: ¿Tuviste alguna novia?-

-Por favor. ¿Cómo crees? En estos meses me la pasé trabajando. Mira, tengo una casa en Tijuana. En todos estos meses, estuve allá.-

-¿No estuviste en la ciudad de México?-

-Bueno, sí,  los primeros 4 meses. Luego me fui a Tijuana.-
-¿Eso significa que te ha ido excelente por allá?-
-No me puedo quejar económicamente. Me ha ido bien. Tengo la casa, dos coches, y dinero. Vete a vivir conmigo.-

-Es que...-Se quedó ella pensativa.-

-No me digas que no quieres dejar a tu noviecito.-

-Todo lo miras tan fácil.-

Gustavo logró convencer a Herlinda con sus chantajes. Al día siguiente se fueron a Tijuana. Ella ni siquiera tuvo la amabilidad de decirle a su novio que le dejaba por otro.
Cuando Adal fue a buscarle, se dio una sorpresa. La tía de ella no sabía ni dónde poner la cara, de lo avergonzada que se sentía.

-Ay, jovencito. No sé cómo decirte. Mira, Herlinda...-

-¿Herlinda qué? ¿Qué ha sucedido a ella?-

-No quiero lastimarte, pero es mejor que sepas la verdad. Te vas a decepcionar de Herlinda, pero es mejor así. Mira, Herlinda se fue hoy muy temprano con su ex novio.-

-¿Con su ex novio? ¿Hacia dónde?-
-A Tijuana.-

-¿Por qué?-
-Va a vivir con él allá.-

Adal no supo de dónde tomó fuerzas para seguir hablando y no llorar delante de la tía de Herlinda.

-Muchas gracias por ser honesta. Ahora debo irme, y no se preocupe por mí: Estaré bien.-

-Dios te bendiga, muchacho.-

Mientras el joven se deshacía por dentro, Herlinda iba muy feliz en el coche de Gustavo.
Ni siquiera pensaba en el sufrimiento de Adal. Su actitud egoísta era muy grande.
Mientras tanto, Adal lloraba encerrado en su  cuarto. Estaba anonadado. No podía creer lo que le estaba ocurriendo. Deseaba gritarle tantas cosas a ella. Hacerle tantas preguntas.

Herlinda Y Gustavo llegaron a Tijuana. La casa era no muy grande, pero estaba bonita.

-¿Esta es tu casa?-Preguntó ella sorprendida.

-Nuestra casa.-

Ella estaba muy feliz.
-Apúrate a abrir la puerta. Quiero entrar ya.-

Los días pasaban, y Herlinda vivió todo un sueño. Pero comenzó a notar actitudes raras en Gustavo. Cuando le preguntaba, él se hacía el ofendido.

-¿Por qué sales a esta hora?-

-Debo ir a trabajar. Me han llamado.-
-¿Por qué no quieres decirme en qué trabajas?-

-Mira, a ti no te falta nada. ¿De qué te quejas? Llevamos una semana viviendo juntos, y ya no te tolero. Sigue así, y te regresas al pueblo o con tu tía.-

Ella lloraba. Se prometió que no le volvería a hacer preguntas a Gustavo. Temía a disgustarle.
Cayó la madrugada, y Herlinda se sorprendió de lo que miró; Gustavo entró al cuarto, con una maleta, y al abrirla, se dio cuenta ella que tenía mucho billetes de 500 pesos. Ella se hacía la dormida, pero eso no le pareció normal. Y siguió observando disimuladamente.

Continuará...










Que te rompan el corazón, es algo que de seguro has vivido. Aunque, ya sé, el corazón es un simple músculo que se encuentra en la cavidad torácica, pero coloquialmente se suele decir que cuando sientes dolor emocional, es porque tu corazón se ha roto. Bueno, voy a hablar metafóricamente entonces.

¿Has permitido que alguien tome tu corazón, y lo apriete con el puño de su mano? Lo correcto sería decirle: "¡Hey! Deja eso. No te pertenece", y cuidarlo,  pero no siempre se toma una buena decisión, y lo que se hace es vivir dentro de un bucle de emociones negativas, y permitiendo que te dejen heridas emocionales. 

¿Le volverías a dar tu corazón a alguien que ya lo rompió? Estamos en un mundo donde hay miles de relaciones tóxicas, donde uno daña al otro, y el otro lo permite, cuando uno mismo se hace víctima de sus propios pensamientos, de su propia codependencia emocional, queriendo pensar que eso es amor.

 Vivir en un descontrol emocional dependiendo de las actitudes de alguien más, es cero romántico. Porque el hecho que tu estado de ánimo sea directamente proporcional a lo que otro haga o no haga, como llamarte o no llamarte, ser sincero o mentirte, estar con alguien más, o no estarlo, es en esa situación se debe encender la alerta, de que uno mismo está firmando un papel su propia infelicidad. 

Ejemplos:


Ejemplo 02:


¿Cómo salir de situaciones tormentosas, donde uno pudiera librarse con el simple hecho de decidirse, y sostener su decisión? 
Nada que te haga infeliz, merece la pena permanecer allí.
Las imágenes anteriores, son ejemplos típicos en este tipo de situaciones, donde abunda la duda, las heridas, la mentira.

Es que, pareciera que uno acaba de nacer, y no sabe en el mundo de gente en el que vivimos. Donde durante tu existencia, muchas personas podrán decirte "Te amo", y sin ser realidad.

O alguien podrá dañarte emocionalmente una tras otra vez, pero solucionarlo con decirte: "Te amo".
Podrá creerse con derecho de romperte el corazón muchas veces, porque tú lo permitiste, porque tú no cuidas tu propio bienestar emocional. El primer paso es darse cuenta que está en nosotros mismos escapar de lo dañino para la salud mental y emocional.

Lo que debemos hacer cuando alguien nos lastima constantemente:

Es simplemente cuidar nuestro propio corazón. No permitas que te lastimen. Sé que es tan complicado, pero así tengas que intentarlo 100 veces, no te rindas. 












¿Cuántas veces no habrás necesitado que alguien te diga lo que necesitas escuchar?

Preguntas como:

"¿Crees que me ame?".
"¿Crees que vaya a venir?".
"¿Crees que apruebe mi examen?".

Cuando hacemos esas preguntas, estamos esperando que nos digan que sí. ¿Acaso que la persona te diga que cree que sí, ya con eso significa que la realidad sea esa.
¿Acaso crees que cualquier persona puede decirte si tu pareja o ex pareja te ame? ¿Quién mejor puede saberlo que él/ella mismo (a)?

Vivimos queriendo que nos digan palabras que disminuyan la intensidad del impacto de la "realidad".
Muchas personas preferirían no saber la verdad si ésta resulta dolorosa. Sin embargo, hay quienes que consideran que por más cruel que sea, la verdad es la mejor opción. Ya que, aunque las mentiras pueden evitarte disgustos pequeños, al paso del tiempo, ocasionará un grande disgusto.

Es natural que a veces esperemos palabras reconfortantes, pero es muy diferente a que esas palabras "reconfortantes" no tengan que ver con la realidad. Te salvarán de heridas, pero sólo será temporalmente, porque cuando el tiempo te diga que las cosas no son como las pensabas, sufrirás muy probablemente.
Seamos analíticos, pero sin obsesionarnos. Muchas veces la realidad da tantas pruebas de estar presente, pero nosotros no nos damos cuenta de su presencia. Quizá por comodidad, porque nuestra naturaleza sea intentar evitar el dolor, además de estar cegados con el amor y creer que no se va a acabar.

Si ves que alguien no da señales de amarte, ¿Por qué seguir preguntándote si te ama? ¿Acaso tú te darás la respuesta?

¿Acaso con que alguien te diga que tu dolor de estómago debe de ser cualquier malestar, ya por eso significa que no es grave tu situación?

Dejemos de complicarnos la vida. Claro que no es fácil, pero seamos pacientes, y no nos aferremos a las palabras que queremos escuchar, para suavizar la situación, porque a la larga, terminará empeorándola.
Dejemos de hacernos preguntas que nosotros mismos les damos las respuestas, pero desconocemos si son ciertas o falsas, porque lo hacemos a nuestra opinión, que no sabemos si tiene que ver o no con la realidad.
Analicemos y seamos objetivos.




Hace años miré en televisión un caso de una joven mujer que estaba a punto de casarse, enfermó de algo llamado "Acromegalia". Ella era bailarina de ballet, y de un día para otro se dio cuenta que las zapatillas de baile no le entraban en sus pies, además de que le dolían. El día en que su novio fue a pedir su mano, ella frustrada comenzó a probarse todos los pares de zapatos que tenía, ya que las zapatillas que se pondría, no le entraron, como si sus pies hubieran crecido. Ninguno de sus zapatos le quedaron, así que le tuvo que pedir unos prestados a la sirvienta, que esos sí lograron acomodarse.
Por supuesto que no combinaron con su vestido, y se miró rara. Pero algo tenía que tener en los pies.

El novio pidió la mano. Pero días después él no supo nada de ella. Siempre que iba a buscarle a su casa, le decían que no se encontraba. Hasta que por fin logró entrar, y se dio tremenda sorpresa al mirar a "su amada". Su rostro y cuerpo parecía de un monstruo, manos enormes, nariz, pómulos, cabeza, etc. habían aumentado de tamaño. El tipo fue un grosero, y asustado se alejó de ella. Jamás volvió a buscarle. Y digo yo, en momentos como esos es cuando uno sabe si realmente te aman. Fue un idiota el hombre por abandonar a quien dijo amar, sólo porque dejó de ser bonita. Bueno, de eso no pretendo hablar. La chica no sólo tuvo que sufrir de que su físico se deformara, sino también, estuvo en peligro de muerte. Porque sus órganos crecieron: Corazón, riñón, y otros que no recuerdo.
Afortunadamente fue salvada de morir. Después de hacerle estudios, le dijeron que tenía una enfermedad llamada Acromegalia.

¿Qué? ¿Qué es eso? ¡Jamás lo he escuchado!

La acromegalia es una enfermedad crónica en personas que tienen edad mediana.

¿Cómo surge?

Surge debido a la secreción excesiva de la hormona del crecimiento, la cual es producida por la glándula pituitaria.
Por lo regular, el aumento de esta hormona tiene que ver por el desarrollo de un tumor beningo.

Datos curiosos sobre la Acromegalia:

-Procova crecimiento anormal de las extremidades y órganos internos del organismo del adulto.

-Quienes padecen esta enfermedad, por lo regular, no se dan cuenta a tiempo, debido a que algunos síntomas se confunden con el proceso natural de envejecimiento.

-No darse a cuenta de padecer Acromegalia, puede traer complicaciones que pueden causar la muerte.

-Los primeros síntomas de esta enfermedad, por lo general son, aumento del tamaño de las manos y los pies.

-Los síntomas comunes son, que los huesos de las extremidades y del cráneo, especialmente la mandíbula y el hueso frontal, se alarguen. Exageradamente crece la naríz, el mentón, orejas, labios, se engrosa la cara y manos.

-Los síntomas internos son: Hipertensión arterial, biabetes mellitus, parestesia en las manos, dolor de las articulaciones, dolores de cabeza, etc.

-Cuando el padecimiento ya está establecido, los síntomas y signos son inconfundibles.

¿Esto tiene cura?

Sí, sí la tiene. Gracias a fármacos que le permiten al paciente recuperar el tamaño normal de sus órganos y extremidades. El tratamiento siempre tendrá como primer objetivo eliminar la causa desencadenante que por lo general es la tumoración. Aunque eso de recuperar el tamaño normal de sus órganos y extremidades, lo veo bien difícil, pues según, casos que he leído, eso no es posible. Sólo es posible detener el crecimiento de la hormona.

Alguna información fue leída de AQUÍ.
Hay una frase que dice: "Es mejor no esperar nada de nadie, así nunca seremos defraudados".

Tiene algo de cierto. ¿Cuántas veces no habrás sido decepcionado en tu vida? Promesas que te hacen, y tú, naturalmente comienzas a soñar, pero qué golpe te das cuando llega el momento de despertar. Sobre aviso no hay engaño; quizá alguien alguna vez te dijo esto: "No te hagas ilusiones con él/ella". Pero tú no hiciste caso, pues pensaste que es mejor experimentar en tu propia cabeza, y no en ajena. Luego comenzaste a quejarte de que te han defraudado, y comienzas a hacerle miles de preguntas compulsivamente a esa persona que aparentemente le valió un comino romperte el corazón.

Personas que han vivido en carne propia que a pocos días de casarse, cancelen la boda. O peor aun, que les dejen vestido y alborotado.
Personas que son expertas en dejarte boquiabierto con sus promesas, pero te dejan igual manera cuando te das cuenta que fueron promesas, sólo eso, carentes de verdad. Quizá pienses que te hubiera ido mejor si no le hubieras creído, aunque eso te haya evitado de muchas alegrías. Pero al final de cuentas, alegrías falsas, pues tenían un motivo falso.
Otro caso, te han dejado en alguna relación sentimental, y te sientes decepcionado. Pero tú para disminuir tu pena, comienzas a hacerte ilusiones, de que eso es temporal, que tu ex pareja regresará. Te aferras a recibir algún mensaje, alguna llamada, alguna visita. Termina el día, y te dices: "Si hoy no vino, mañana lo hará". Y así se te van 50 años, hasta que te dices a ti mismo: "Creo que es momento que pierda las esperanzas".
Hacerte ilusiones hizo que se prolongara tu dolor. Si tú desde el momento en que fuiste dejado por tu pareja, te hubieras resignado en que ese ciclo se cerró, y que si esa persona se fue es porque su amor no era realmente fuerte, tus heridas hubieran sanado más rápidamente. Pero no fue así, te refugiaste en esperanzas, que en ese momento desconociendo si eran falsas, comenzaste a esperar y esperar algo de esa persona que aunque te decepcionó, tú seguiste creyendo que se arrepentiría.

Dice una frase que debemos dar sin recibir nada a cambio. Pero naturalmente, siempre que damos, esperamos que haya reciprocidad. Pues, ¿Qué bonito puede resultar dar amor a tu pareja, y que esa persona no te corresponda? Así que, esa frase es relativa, no se aplica en todas las situaciones. Lo que si no debemos de hacer, es esperar mucho de alguien, pues es mejor estar sorprendido que estar decepcionado.

Tampoco uno se la puede pasar en la vida evitando las ilusiones sólo para evitar las decepciones. Simplemente, que no exageremos, y que no despeguemos los pies de la tierra. Pero la siguiente pregunta: "¿Cómo darse cuenta si estamos exagerando? A veces quien menos te imaginas, termina decepcionándote.
¿Le pedirías manzanas a un guayabo? De igual manera, no le entregarás tu corazón a alguien que no tenga manos para sujetarlo. Siempre que alguien no te ame o no pueda darte lo que esperas recibir, dará señales, pero si tú decides ignorarlas, allí estará el problema.

Si tu pareja te golpea, y sigues creyendo que lo dejará de hacer, el problema eres tú. Sabes que estás esperando demasiado.
Si tu pareja se ha ido con otra, y sigues creyendo que regresará, tú eres culpable de tu dolor. Estás esperando algo que es muy probable que no suceda.
Si has hecho tantas cosas porque alguien se enamore de ti, y no ha dado resultado, deja de esperar ese momento. Que haber esperado recibir amor de esa persona, te ha lastimado.

Mejor vive tu vida como mejor puedas, y deja de esperar. Piensa que es mejor sorprenderse que decepcionarse.


Esto que les voy a contar, es una historia real, pero no daré muchos detalles, porque fue algo que me contaron, y poco sé.

Una joven mujer fue al lugar donde murió su hermano en un accidente automovilístico. Con la intención de llevarle flores. En este país se acostumbra a algo que se llama "Siembra de cruces", y eso es, como una segunda tumba. Una tumba es donde entierran el cuerpo, y esa está en el panteón, y otra tumba es en el lugar en que alguien muere por algún accidente o asesinato; es decir, es como una señal de en qué lugar su cuerpo dejó de tener vida. 

El hermano de la mujer ese día cumplía años de muerto. Ella dejó flores allí, y limpió esa segunda tumba, pero la ironía de la muerte llegó a hacerse presente. Una llanta que salió de un vehículo (Desconozco si sea grande o chico), impactó a gran velocidad su cuerpo (Imaginen qué velocidad llevaría). Murió de repente, se puede decir, que murió en un suspiro. Lo irónico es que sucedió en el lugar donde su hermano murió, y en la misma fecha. 

En la entrada anterior hablé de lo que se dice sobre la muerte: "Cuando te toca, te toca".
Desde mi punto de vista, no creo en eso. Considero que las cosas simplemente pasan, y no es porque ya haya estado escrito en el "Destino". En las películas de destino final, aparece que la muerte está ya en el destino de los que se mueren, y que hagan lo que hagan. no lograrán escapar de eso. Es sólo una película, pero dudo mucho que esté dentro de la realidad.

Muchas veces la muerte es tan irónica, como de alguien que se ha salvado de muchas situaciones muy peligrosas, y que por ejemplo, se muere por resbalarse con una cáscara de plátano. Una muerte irónica y sorpresiva fue la de un peregrino que agradecía haber sobrevivido a un accidente. El hombre que se dedicaba a ser camionero, agradecía a "La Vrgen de los milagros de Caión", por haber logrado salvarse de un accidente de carretera, pero no imaginó que ese agradecimiento le costaría la vida, porque fue atropellado por un coche. El hombre español, que tenía 40 años de edad, caminaba por la carretera junto con un grupo de personas, del cual formaban parte dos de sus tías. Ni siquiera habían recorrido más de un kilómetro, cuando fue atropellado. Sus tías también fueron víctimas de las manos de la muerte.

Quizá el que crea que "Cuando te toca, te toca", haya pensado que llegó su turno de morir, que Dios ya tenía en su destino que ese sería el día de su muerte, y que así no haya ido a agradecerle a la Virgen, su fecha de muerte era ese día, y que no había nada por hacer. La muerte de este hombre fue muy irónica, y pareciera que la muerte le haya seguido sus pasos, sin lograr descansar hasta arrebatarle la vida.



Cuando alguien muere, se suele decir: "Ya le tocaba". Es como si esa persona ya tenía su fecha de partida de esta vida a veces bonita y a veces dolorosa.

Y es que, habiendo tantas maneras de morir,  que a veces las que menos te imagines, pueden suceder, uno no puede evitar a veces cuestionarse sobre la muerte. Es tan impredecible, tan segura, que es un hecho que está en nuestro destino, pero...¿Estará la fecha y hora exacta del momento de la muerte en el destino? No lo creo, pero se suele creer que sí.

La muerte suele ser irónica, como un caso donde tres jóvenes iban en un coche, que se accidentó, volcando varios metros. Ninguno de los 3 murieron, y al salir, decidieron sentarse a la orilla de la carretera para pedir ayuda, pero !qué sorpresa! Pasó un vehículo que les atropelló, y esta vez no lograron salvarse de las manos de la muerte. Los 3 perdieron la vida. Pareciera que la muerte en su primer intento de llevarles, haya cometido algún error y no lo haya logrado. Sin quedarse satisfecha, lo intentó por segunda ocasión, sin fallar.

O también, casos insólitos, como ser único sobreviviente de un accidente aéreo, como en el caso de una pequeña llamada Bakari Bahiya, de tan sólo 14 años de edad. Ella fue la única que logró salvarse entre 153 personas a bordo en Airbus 310, el cual se precipitó al océano Índico. Entre los muertos, su madre se encontraba. La niña pasó más de 12 horas en el agua, a pesar de no saber nadar. Estos son situaciones en las que uno se pregunta si acaso cuando te toca te toca.

Alguna información la leí AQUÍ.

Redacción: Flor.






Que una persona despierte en su velorio, puede ocurrir,pero alguien se levante de su caja donde es velado, y que vuelva a ser declarado muerto, es algo realmente insólito. Esto le ocurrió, según "Planeta Curioso", a un pequeño niño llamado Kelvys. Mientras en el funeral, sus seres queridos lloraban la pérdida del pequeño de tan sólo dos años, él se despertó, pero no sólo eso, pidió un vaso con agua. Imagínate lo que debieron haber sentido las personas presentes.

 El dolor se convirtió en alegría, pero no imaginaron lo que ocurriría después. Los padres decidieron llevar al niño al hospital, pero el pequeño murió, aunque esta vez de verdad. El niño Kelvys Simao dos Santos, comenzó a moverse en la caja de muertos, hasta que logró quedar sentado; escupió el algodón que en su boca tenía, consumió agua, y murió mientras llegaba al hospital, después de haber regresado la alegría a sus seres queridos, sin tener sospecha que pronto moriría. Recibir dos veces la noticia de alguien que amas, es naturalmente doloroso, como para morirse de tristeza. Después de esto, se investiga probable primer mal diagnóstico, en que el pequeño fue declarado muerto, tras recibir un tratamiento fallido contra la neumonía.

 Esta información la leí en PLANETA CURIOSO.
Querer andar a la moda, ya sea en ropa, música, peinados, aparatos electrónicos, entre otros, es algo muy común entre las personas. Por ejemplo, se ponen de moda unos tenis, que aunque estén horribles, ya alguien hace lo posible para conseguirlos, pues cómo va a estar excluida en la moda. Las modas son esporádicas, pues luego llega otro modelo de tenis, y ya comienza a reemplazar al anterior; entonces a comprar los nuevos que salen a cada rato en los comerciales de televisión, pues la mercadotecnia te convence de que tú debes de gastar tu dinero en eso. De repente te das cuenta, que casi todo mundo trae determinada ropa, qué sé yo, alguna blusa, y en casi todos los negocios de ropa las miras. Sorpresa, pasan un par de meses, y ya nadie las trae; es como si todas las personas se hubieran puesto de acuerdo para dejar de usarlas. Pero no es así; es que, llega otra blusa que comienza a ser la novedad. Moda en la música, por ejemplo, recuerdo que hace años, se puso mucho de moda ese bobo Daddy Yankee, que ni sé cómo escribir su nombre. Esa canción llamada "Gasolina", que me pregunto qué persona con gran coeficiente intelectual la habrá escrito, porque pareciera que la compuso alguien como Albert Einstein, Isaac Newton o Carlos Darwin. Esa canción a donde fuera la tenía que escuchar; si pasaba un coche por mi casa, la traía, si iba al súper mercado, allí estaba sonando. Total, sonaba en las discos de la escuela que hacían por el día del estudiante. Pero de repente, sorpresa, dejó de escucharse. Y así suceden en la moda en general. "O sea, noooo, papá! Esa ropa ya pasó de moda, cómprame más". ¿Te suena esto? Pero, desde mi humilde opinión, mientras algo te guste, que aunque haya pasado de moda, no deberías dejar de usarlo. ¿Entonces pretendes ser parte de un grupo de borregos? ¿No tienes tu propia personalidad? Mejor a preocuparse por aspectos más importantes en la vida.

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