Era una tarde nublada; yo intentaba cruzar un boulevard, cuando me encuentro a María, una amiga de hace muchos años.

-¡Shakmuria! ¿Qué pasó?-
-Hola, María! ¡Cuánto tiempo sin verte!
-Pues ya sabes dónde vivo.
-Tú también.
-Pero, ¿qué me cuentas de nuevo?
-No mucho. ¿Y tú? ¡Cuidado! Se acerca un coche muy rápido.
-Vamos a sentarnos. Quiero contarte algo. Mi novio me dejó.-
-Por qué te dejó ese chico? Aquella vez que los vi en el parque, se miraban muy felices.
-No, no me refiero a él. Con él ya no ando; me refiero a César.
-¿Es el que trabaja vendiendo seguros?
-No, no es él; me refiero a otro.
-¿El que tiene una abuelita que escucha Rammstein?
-No, tampoco es él.
-Bueno, en fin, eso no importa. Cuéntame qué pasó.
-Pues de repente, me dejó, después de 7 largos y maravillosos días de noviazgo. 
-Pffff! ¿No te dijo por qué?-
-Sólo me envió un mensaje, diciendo: "No eres tú, soy yo". Lo nuestro no puede ser". Le marqué, pero no responde. Le he enviado, sin exagerar, más de 100 mensajes, pidiéndole una explicación.
-¿100 mensajes en cuánto tiempo?
-En dos días.
-¿O sea que es muy reciente?
-Sí, Shakmuria, es reciente. Él me acaba de dejar, apenas el jueves pasado. 
-Hmmm...
-¿Qué significa eso?-
-No lo sé. 
-Además, le marco, y no me responde. No sé qué hacer.
-Mira, borra su número de celular.
-Sí, ya lo borré, pero es inútil; me lo sé de memoria.

Le llega un mensaje a María, y ella lo lee. Su cara muestra decepción. 

-¿Por qué esa cara?
-Creí que César me había enviado un mensaje. Pero otra vez la telefonía de ttelcell, me envió uno.
-Mira, desde este momento, elimina las esperanzas.
-¿Pero por qué, si las esperanzas son las que me hacen feliz?
-Sí, pero...bah! Olvídalo! Es difícil consolar a alguien que tiene el "corazón" roto. Bueno, aunque en realidad, el corazón solamente es un músculo que se...
-¡Cállate, Shakmuria! No empieces a hablar así. Tengo el corazón roto, y punto.
-Sí, pero en realidad, las emociones no se originan en el corazón, sino en el cerebro.
-¿Tiene que ser esto tan literal? Es una forma de decir que uno sufre de mal amores. Mejor me voy, que ya quiero encerrarme en mi cuarto a llorar. 
-Mejor di, que quieres llamarle de nuevo.
-Tienes razón, Shakmuria. Pero dime, ¿crees que me quiere?-
-Sí, sí creo que te quiere, pero te quiere muy muy lejos de él.
-¿Por qué lo dices?-
-A ver, María, mejor dime, ¿esperas que te diga lo que quieres escuchar?
-Mi tía Lulú dice que quizá sí me quiere, pero que necesita tiempo, o que tiene problemas.
-Eso es el problema. ¿Y escuchar eso te hace sentir mejor?
-¿Qué cosa?
-Ese es el problema, que las personas anhelamos respuestas, y por eso, nosotros sacamos conclusiones. Pero la realidad es como es, no como uno la quiere ver. 
-Adiós, Shakmuria. Tengo que irme. Ya va a empezar el programa de Laura.
-Provecho! Te cuidas. Luego me cuentas cómo va todo.
-Sí, chao...¿Te vas en ese camión que viene?
-Sí. Adiós.

Me subo al autobús, y desde la ventanilla observo el semblante deprimente de María. Después de todo, es una persona más en el mundo que padece de mal de amores. Al mes me enteré que, César y María se habían reconciliado; lástima que a los cuatro días, dejaron de hablarse otra vez. María con sus 29 años de edad, anhela encontrar al chico de sus sueños. 




Con la situación de delincuencia que vive el país, ya no causaría tanto miedo el Payaso Eso, en noche de Hallowen. Diariamente, podemos recibir nuestras dósis de miedo.



A menudo habrás escuchado que la gente dice que va con el doctor, a una revisión médica.

Estas son las diferencias entre médico y un doctor:

Primero recordar que, no todos los médicos son doctores, y no todos los doctores son médicos. 

Médico: Es aquel que terminó sus estudios en medicina.

Doctor: Es aquel profesional universitario (No precisamente un médico) que, obtiene un título supremo; que realizó un doctorado; es decir, el grado académico más alto. Una persona puede ser un doctor, pero no precisamente en medicina, sino un doctor en química, en filosofía, en electrónica, etc.

Más palabras mal empliadas. Perdón, quise decir, mal empleadas.

Todos alguna vez somos afortunadamente, corregidos, al decir una palabra mal empleada. Y es que, equivocarse al pronunciar una palabra, le puede suceder hasta a una persona con un grado máximo de estudios. Pero tampoco hay que abusar, como los siguientes ejemplos. Estas palabras me he dado cuenta que hay quienes las usan.

Muncho (Es el colmo eso)- Lo correcto es decir "Mucho".
Nadien- Lo correcto es decir "Nadie".
Hay (Verbo haber)- Hay es del verbo haber, no de la expresión de queja. Lo correcto es decir: "¡Ay!" cuando uno exclama algo. Si te tropiezas, o te sorprendes. 
E-  He-Eh  Un error muy común que podemos cometer, es en estas tres. Nota la diferiencia. Oh, perdón! Me equivoqué; quise decir, DIFERENCIA. 

He venido a comer- Este es el uso correcto.
¿Eh?- No es "¿e?". Ni tampoco es: "E venido a comer".


Si conoces más palabras mal empleadas, puedes escribir un comentario, para la próxima entrada, y así aprender todos juntos.

Acá tengo una imagen que me encontré por allí. Me causó gracia:




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Esta imagen la tomé por allí. Me gustó mucho. 














Si eres millonario, es muy probable que no sepas lo que es subirse a un autobús. No sabes lo que es que vayan llenos, y sentir que el oxígeno escasea.

Cosas que te suceden en los camiones (autobuses) :

1.-Típico camionero (chofer de autobús), que dice enojado: "Háganse para atrás; están todos amontonados". Y uno mira hacia atrás y se da cuenta que tampoco hay espacio; uno no sabe ni qué hacer; sólo escuchar renegar al hombre.

2.-Si cuando te subes, el bus va lleno, no tendrás la dicha de encontrar asiento disponible. Y si ves un asiento libre, y muchas personas de pie, desconfía; no sabes el motivo por el que no se sientan; tal vez el de al lado, es un hediondo que despide malos olores, o alguien vomitó sobre el asiento. 

3.-Típico las personas que se suben a pedir dinero. Por ejemplo, aquellos que dicen que acaban de salir del reclusorio, y que necesitan dinero para irse a su ciudad. Lo raro es que, a esa misma persona, te la puedes encontrar unos dos años después, pidiendo dinero otra vez; te preguntarás si todavía no habrá logrado conseguir dinero para irse. 

También esas personas que te dan una estampa de algún santo, y con unas palabras que dicen: "Ayúdame. Soy sordo mudo". Hace unos meses, un hombre joven me dio una estampa de esa; y lo curioso es que, hace pocos días, ese mismo hombre, se subió al autobús, pero vendiendo chocolates; es raro que ya hablaba y escuchaba, pues platicaba con el chofer. Quién sabe por qué ya habla y escucha.

Y es típico que se suban personas a cantar; pero mientras canten bonito, eso no es lío; pero una vez tuve la desdicha de que se subiera una señora a mostrarnos su "talento"; cantaba horrible; su voz parecía desgarrarle la garganta, y a los presentes, el tímpano; deseaba que se bajara. Lo peor es, que no sólo cantó una canción, sino como 4. 

4.-No falta, por lo menos en este país, que de vez en cuando se suba algún holgazán asaltante. Quieren que les des algo de valor, y si no se los das, te apuntarán con la pistola. Se aprovechan del miedo que provocan; quizá su arma ni tenga una bala, o sea de juguete, pero por si las dudas, vale más no resistirse; muchos han muerto por evitar un asalto. 

5.-No faltan las típicas rolas camioneras; esas de los Bukis, Maricela, Los Temerarios, etc. Si va una persona sufriendo por el mal de amores, la van a hacer llorar. 

6.-Y hay chisme gratuito. Si hay dos ñoras atrás de ti, platicando de sus vidas, tú sólo pon atención, disimuladamente. 

7.-Uno de los mejores lugares para reflexionar, es el autobús; mientras tu cara está mirando hacia fuera de la ventanilla, cuando el vehículo avanza. En ese momento, puedes tomar una decisión determinante. 

8.-Recuerda que aunque haya frío, vas a tener que soportar el aire acondicionado del autobús; y además, tendrás que pagar un peso más por eso. 

9.-No importa lo aplastados que estén los pasajeros del camión; el chofer parará el autobús, y subirá a más personas. 
Y tú sólo querrás salir huyendo de allí, pues sientes que el volumen es insuficiente. Extrañas respirar oxígeno tranquilamente. 

10.-Dormirse en el camión, es casi una regla. Lo curioso es que, no importa cuán dormido estés, pues pocos metros antes de llegar a tu destino, despertarás. Pero hay excepciones, como me sucedió a mí, que me desperté como 10 cuadras después. 

11.-Algún día, tarde o temprano, el de a lado de tu asiento, será un platicador, que te cuente casi toda su vida, en un resumen muy bueno. 

12.-Y una de las cosas peores que te puede suceder, es que el de a lado del asiento tuyo, apeste. Inmediatamente decidirás mejor irte de pie. Alguien querrá ocupar tu lugar, pero pocos segundos después, se levantará, y dejará el asiento vacío. 

Ni modo; así es esto. Sufrir malos olores de gente que no tuvo ganas de ducharse; ser aplastado por el insuficiente espacio; escuchar a personas pedir dinero, que suele irles tan bien, que lo toman como costumbre; escuchar al chofer hacer corajes.



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