¿Eres capaz de admitir que al menos una vez caíste en la trampa de la idealización? Ver a alguien por primera vez, mantener una conversación, y ya sentir que es el chico más maravilloso que has conocido, y peor tantito, imaginarte una romántica historia de amor a su lado, alejada de la realidad. Si la situación avanza, comenzando un noviazgo, el tiempo te irá diciendo que minimizaste los defectos de tu pareja, e irán apareciendo como por arte de magia un montón de defectos en él.

Pero en la idealización hay niveles; es distinto idealizar a una persona, minimizando su imperfección, a idealizarla creyéndolo un príncipe, alguien que le da un sentido a tu vida, el mejor de todos, el mejor que puedas encontrar, y creyéndolo incapaz de lastimar tus sentimientos. Por más bien que te trate, es un humano, y así como hoy todo indica que te amará por siempre, en unos días podrías darte cuenta que eso no es así, y que en el amor de pareja no hay garantías. No se trata de amargarse pensando que él podría dejarte, sólo se trata de no idealizar a extremos, y disfrutar el noviazgo; reconocer que es una persona imperfecta, a la que pese a serlo, puedes tomarle cariño, y de ti depender si eres apta para convivir con ciertos defectos. No es lo mismo convivir con el defecto de ser un hombre que a veces se enoja por alguna tontería, a ser un hombre violento, que te golpee a la menor provocación. Pero es difícil NO idealizar, y una vez leí por allí que la magnitud de la idealización de alguien, es directamente proporcional al tiempo que lleves sin pareja.     

Dicen que para conocer a alguien lo suficiente, tienes que vivir con él. Y sí, es verdad. Nadie lo conoce mejor que sus padres y hermanos; conocen lo suficiente sus defectos, lo poco organizado que es, lo impulsivo, si toma duchas con frecuencia, la poca paciencia que tiene, cómo reacciona en ciertas situaciones, y un montón de características más. 

Pero algo peor de idealizar a una persona, es que esa persona sea tu ex. Superar a tu ex es inversamente proporcional a cuánto lo idealices. Si te aferras a ver las cosas cómo son, que ese chico "maravilloso", del cual no imaginas la vida sin él, en verdad es alguien común y corriente, y que puedes encontrar a alguien que reemplace su lugar, verás que es más fácil dejar atrás el pasado. Está trillado esto, de pensar en los defectos del ex para superarlo, pero no hay otra manera más efectiva que esto, agregándole un poco de distancia y tiempo. Deja de echarle basura a tu mente, que ese chico del cual posiblemente sea un patán, es el amor de tu vida. No te compliques la existencia con esa frase, que el amor de tu vida viene siendo la persona que pese a las dificultades está a tu lado; aunque no sé si exista eso del "amor de mi vida", pero es una frase muy usada en canciones, películas, telenovelas, libros, etc. De todos modos, no le des motivos a tu mente para seguir enganchada a tu ex, repitiéndole lo maravilloso que es él, que es irremplazable.

Sé que escribo unas palabras muy difíciles de aplicar; idealizar a alguien sin saber mucho de su persona, es típico, y hasta tiene que ver con la química. Cuando vamos conociendo a alguien que nos llega a generar atracción, hasta en el viento se siente un ambiente diferente; relacionamos mucha de las cosas con esa persona a la cual consideramos "maravillosa"; escuchamos canciones y pensamos en esa persona. Es algo que el tiempo va calmando, y más aún, el matrimonio te ayuda a aterrizar. Cada vez es más común que existan divorcios; uno de los motivos es, que al vivir con la pareja, ya es más fácil darnos cuenta de la mayoría de sus defectos. Pero el ciclo se repite; vuelves a idealizar a alguien, el tiempo te calma, descubres que no es tan maravilloso como lo pensaste, y posiblemente, vuelvas a idealizar a persona tras persona en el transcurso de tu vida. Es que, el enamoramiento nos vuelve algo tontos. Y ahorita puedo escribir este post muy tranquila, pero cuando vuelva a caer en esa etapa de enamoramiento, me olvidaré de toda esta teoría sobre no idealizar. Pero, a veces ¡qué bonito se siente cuando idealizamos a alguien!

¿Llorar es de débiles o en realidad son más débiles los que contienen el llanto por no mostrar su sentir? 

Hoy tuve un momento bochornoso, que quisiera ser capaz de olvidar y que los demás olviden. Intento pensar: "No es nada", y sí, sé que no es nada, que soy humano, pero puedo ver que no soy lo suficientemente fuerte en ciertos momentos, y aprendí la lección que me falta mucho por hacer para tener un control emocional en ciertas situaciones. Pero un día leí en algún lugar, que tener un mal día no significa tener una mala vida. En fin, sólo quería desahogar en este blog, aquello que con los cercanos prefiero ocultar.   

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